boda

Sermon by: comunica

21 enero, 2020

En esta reflexión comenzaremos desde lo que significa tener vocación, el término más sencillo que es tener una inclinación o interés a dedicarse a una determinada forma de vida.

Partiendo desde este concepto el matrimonio es una vocación muy hermosa que no todos están preparados para vivirlo, porque es para toda la vida y es la base de la familia de la sociedad.

En esta sociedad en la cual crece con pasos gigantes el libertinaje , la vida light , violencia hacia la mujer,  la falta de un verdadero compromiso, tenemos como resultados parejas en unión libre, mujeres con el deseo de tener un bebe pero no un compañero en su vida, pocas parejas se casan por la iglesia, abundan los divorcios, etc.

Estos problemas son el resultado de no estar preparados para vivir una vocación tan hermosa como es el matrimonio.

Como sacerdote puedo indicar que luego de conocer, conversar, dialogar, tener paciencia a varias parejas de novios y matrimonios, hay puntos casi comunes de donde surgen los problemas y estos son los siguientes:

Falta de diálogo: La gran mayoría se cansan de dialogar, en el noviazgo se dicen de todo, pero ya en el matrimonio se cansan, se aburren y llegan al fracaso.

Paciencia: “Ama a tu prójimo como a ti mismo” resulta muy difícil cuando la pareja no se tiene paciencia, no se comprenden, simplemente no se entienden.

Perdida de creatividad: Jesucristo nuestro Señor siempre nos enseña hacer creativos, nos da muchos ejemplos en los evangelios siempre nos lo señala “Yo soy el camino la verdad y la vida”. Cuando en el matrimonio aparece el término ESTOY CANSADO (DA) comienza un gran problema.

Dar el espacio de esposo y padre de familia: Una cosa es ser papá o mamá y otra cosa muy diferente es ser esposo o esposa. Son dos mundos muy diferentes que se llevan de la mano pero no son iguales. Los problemas de pareja suceden cuando no se respetan estos grandes mundos, en otras palabras, hay que tener tiempo para vivir, ser padres y otro tiempo para vivir a plenitud su vida como pareja.

Otros vicios que dañan el matrimonio: Lo llamo vicios porque nos afectan a todos. La tecnología, mucho whatsApp, muchas redes sociales, materialismo, vanidad, consumismo, trabajo exagerado, etc.

Mi consejo personal para que un matrimonio perdure hay tres  elementos: Oración (comunión, confesión frecuente como pareja), paciencia y mucho dialogo

“La medida del amor es amar sin medida”  (San Agustín)

Padre Wilson Malavé

Sacerdote agustino y  retirista

One Reply to “Matrimonio, una vocación muy especial”

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